Las ausencias prolongadas también son un sort of statement. We're talking massive stress, in this case.
lunes, octubre 20, 2008
Hello...?
viernes, julio 11, 2008
Elogio de la mujer brava
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.
Por: Héctor Abad
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
Vamos hombres, por esas mujeres bravas!!!!!!!!!!!!!
P.D. Nada Que Ver Del Día: Me mandó una amiga hace mucho tiempo y creí apropiado rescatarlo :)
Por: Héctor Abad
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
Vamos hombres, por esas mujeres bravas!!!!!!!!!!!!!
P.D. Nada Que Ver Del Día: Me mandó una amiga hace mucho tiempo y creí apropiado rescatarlo :)
viernes, junio 27, 2008
A
I am officially done with six graduate credits.
P.D. Nada Que Ver Del Día: Odio la lluvia y odio al señor que me mojó cuando estábamos mudando las cosas de N.!
P.D. Nada Que Ver Del Día: Odio la lluvia y odio al señor que me mojó cuando estábamos mudando las cosas de N.!
lunes, junio 23, 2008
??
Transition? Is it that? Normal sadness for something that ends and may never be the same again? Who knows? Or is it the feeling of knowing some people were disappointed at the awards ceremony today, including myself? Is it that I was put in the spotlight and I didn't really liked how that felt? Why after so much praise I still feel incompetent? More than that... why do I ventilate my feelings here into the great wide open for everyone to read?
Actually I think my blue mood started when the freaking computer decided to go crazy on me and started sabotaging everything I did on Blackboard and deleted my PY850 research project final draft file. Yes. Deleted it. Yes. I lost all of this morning's work, and no, it's not because I am an idiot, because I saved it in two different places and it simply deleted the files--please don't ask me how. Oh. Yeah. And also when I saw I lost 7pts on my rough draft because of effin OpenOffice which did not display my APA page header.
P.D. Nada Que Ver Del Día: Not happy.
Actually I think my blue mood started when the freaking computer decided to go crazy on me and started sabotaging everything I did on Blackboard and deleted my PY850 research project final draft file. Yes. Deleted it. Yes. I lost all of this morning's work, and no, it's not because I am an idiot, because I saved it in two different places and it simply deleted the files--please don't ask me how. Oh. Yeah. And also when I saw I lost 7pts on my rough draft because of effin OpenOffice which did not display my APA page header.
P.D. Nada Que Ver Del Día: Not happy.
jueves, junio 19, 2008
Stream of consciousness on a windy afternoon at work with nothing to do...
Cuando pasan muchas cosas de diferentes calibres, las prioridades siempre quedan claras. Dormir, está en último lugar, salvo cuando afecta mi salud y entonces sube un poco. El trabajo, está entre las primeras, salvo cuando una prioridad aún más alta se interpone. Falta poco, ya termina junio. Nunca más esta carga de actividades, aprendí lo que significan seis créditos de postgrado en un mes y es suficiente para decir basta! Seis, incluso nueve, a lo largo de cuatro meses, serían fantásticos. Otro final, otro grupo de alumnos que termina y se va, otro grupo de chicos a los que les di mi corazón, esta vez solo por cuatro meses. Pero sea mucho o poco tiempo, siempre mis alumnos se llevan una partecita de mi corazón... Ya van muchos alumnos que enseño, aprox. 50 en el jardín, 200 y algo en el otro colegio, 70 en este... Más de 300... A la par, me volví yo nuevamente alumna, y eso implica la carrera contra mí misma. Dar más, puedo más, una más, no perder el plazo de entrega, jugarle carrera al tiempo y a las neuronas, me muero si no saco una A en ambas clases, el día que perdí 4 puntos en una casi me morí y nunca volvió a suceder... y a nadie le importa, solamente a mí, estoy en contacto con profesores a través de una computadora y un satélite que llegan a Kansas, y esa comunidad académica me nutre me nutre me nutre... me siento viva hasta la última célula, estos desafíos me mueven! Pero me da miedo, porque me aleja, porque nadie me entiende... y me vuelvo a reafirmar en que no necesito que nadie me comprenda en este ámbito, porque para eso está la comunidad académica, y todavía nadie en mi mundo me tiró nada negativo sobre lo que estoy haciendo, aunque a lo mejor es cuestión de tiempo... ah, sí! Estoy podrida de preguntas sobre bebés, déjenme en paz! Ya en algún momento alguien dirá las palabras, dejá de estudiar tanto... Dicen que los ciclos se repiten. Puede ser. Ahora, me encanta repetir el ciclo de estudios. Amo estudiar. Amo aplicar lo que estudio. Definitivamente, el Ph.D. no podrá ser eludido ni cambiado por algún otro objetivo.
P.D. Nada Que Ver Del Día: Need to finish today's assignments in two and a half hours. Will I?
P.D. Nada Que Ver Del Día: Need to finish today's assignments in two and a half hours. Will I?
Etiquetas:
alumnos,
psicología,
universidad,
vida
domingo, junio 08, 2008
Somewhere...
...between the sacred silence and sweet disorder...
P.D. Nada Que Ver Del Día: Estudiando mucho
P.D. Nada Que Ver Del Día: Estudiando mucho
viernes, mayo 23, 2008
Un charquito de estrellas...
| Artista: Alejandro Sanz |
| Album: Más |
| Canción: Un charquito de estrellas |
| Naufragué en un charquito de estrellas. Yo sólo quería navegar, poner mis ganas por velas. Y, el mar llené llorando por ella. Un sueño anclado en la Luna. No pude ver orilla ninguna y, normal que naufragase a tu vera. Entre la espuma que acaricia y atropella; como un verso del poema que escribí, se van borrando tus huellas. Mi ilusión es la cometa que se eleva y que se estrella contra mí, contra mí, contra mí. ¿Dónde están los mares de verdad, gélidos? Y aquella brisa que me apagaba poco a poco el sol, ¿dónde quedó? Las noches mágicas, ¿te acuerdas? de charquitos y de estrellas. Esta noche iba a brillar la Luna, pero la tormenta la asustó. Mañana, cuando salga el Sol, se reirá de ella, pero de nosotros no. Esta noche hay miles de estrellas y una mágica y radiante Luna llena. Y aquel charquito de estrellas resultó ser un desierto: sólo un espejismo de arena y de sal, de risas hoy verdaderas. Suelta velas y verás mi cometa que se eleva y que se va, que se va, que se va. ¿Dónde están los sueños de verdad, cálidos? Y las tormentas de caricias, donde el huracán, amándonos. La noche es grande y es eterna. Ya no hay charcos; sólo estrellas. Esta noche brillará la Luna, porque la tormenta es nuestra amor, amor, amor. Mañana, cuando salga, el Sol llorará de envidia por ella y por lo que pasó. Esta noche hay miles de estrellas y una mágica y radiante Luna. Mañana, cuando salga, el Sol llorará de envidia por ella y por lo que pasó. Esta noche hay miles de estrellas y una mágica y radiante Luna llena. ¿Dónde están los mares de verdad? ¿Y las tormentas de caricias, donde el huracán? |
P.D. Nada Que Ver Del Día: Quiero ver Empire Records!
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