miércoles, septiembre 26, 2007

www.miavalentina.com

Ella es Mia Valentina, te presento...


Yo tampoco le conozco a Mia, pero te la presento igual. Porque es una ídola, y se lo merece.

Hace dos años, era yo la tía de un bebé con un problema similar al de Mia. Hace *exactamente* dos años. Estábamos perdiendo las esperanzas, porque no había solución médicamente posible...


...y sucedió el milagro, ese 1 de octubre de 2005.

Mi ahijado se salvó, así de verdad, *de veritas* de milagro, y hoy es un niño feliz de la vida que corre por el mundo, te mira mal cuando no le caés bien, y te sonríe con una cara más iluminada que el sol cuando sí le caés bien.

Hoy, dos años más tarde, es otra familia la que vive esta situación. Y a nosotros a quienes nos toca ayudarles. Para que Mia, dentro de dos años, también pueda ser una niña feliz de la vida que corre por el mundo.

Entrá a la página de Mia, "Todos por Mia Valentina" en www.miavalentina.com y mirá qué podés hacer...

Esta vez hay algo más concreto que hacer, aparte de rezar por un milagro. (Porque por supuesto, milagros son bienvenidos!) Mia necesita un transplante de intestino, que hoy en día ya se hace. (Hace dos años todavía no se hacía.) Para eso... necesita juntar los fondos necesarios. No tengas miedo de donar 5000 gs, 10000 gs, o algo que te parezca "poco". Acordate que es mejor poco que nada, y que los pocos de muchas personas pueden llegar a sumar mucho! (Y si no estás en Paraguay, podés usar PayPal... ahí está el link)

Entre todos... podemos!

lunes, septiembre 17, 2007

Algunas imágenes de la mejor fiesta de todos los tiempos

Miradas románticas que denotan toda la felicidad que sentíamos esa noche


Barbie Novia comiendo su postre, al lado del ramo. Obs: Nótese que el número de la mesa de Barbie y Ken es el 311


P.D. Nada Que Ver Del Día: Altamente recomendable resultó ser el matrimonio. Demasiado pega.

lunes, septiembre 10, 2007

La nueva vida...

Me encanta la manera en la que las ausencias virtuales indican momentos de intensa agitación en la vida real. Me casé, me fui de luna de miel, y nunca más volví a escribir acá. Imaginé que lo haría luego, en los momentos en los que reviva todas las emociones y las pueda efectivamente procesar. Porque hasta ahora todo pasó muy rápido. Bello, pero rápido, entonces no era cuestión de ponerme a analizar y meta-vivir en el blog.
En este momento estoy en mi trabajo, en una pausa. De nuevo a la vorágine. Llena de cosas. Errores masivos que se cometieron en mi ausencia y tengo que solucionar. Pero así es la vida, dicen.
Solo sé que en este momento nada puede empañar mi felicidad.

P.D. Nada Que Ver Del Día: Por suerte, mi marido no heredó el mal humor de sus antepasados sicilianos.