domingo, abril 08, 2007

Esa noche de domingo de Pascuas...

...justo antes de tener que volver a trabajar al día siguiente a las 7.00 am.

Me da en este momento esa tremenda fluctuación por la que a veces sentimos que nos falta demasiado tiempo - y algunas veces que no sabemos qué hacer con él.
A veces me pregunto en qué malgastaría mi tiempo si no tuviera un blog.

Antes pasaba tardes enteras únicamente escuchando música, cantando y escribiendo sobre lo que me hacían sentir. Ahora lastimosamente ya no dispongo de tantas tardes a ese efecto, y la música se limita a las horas de trabajo en la compu, a las miles de horas que paso en mi auto, al baño y a la pieza mientras me visto.

Antes veía muchísima tele. Ahora ni a palos. La última vez que vi muchísima tele fue cuando vivía sola y la tele suplantaba a mi familia. Almorzaba los domingos con la tele y la laptop.

Antes leía muchísimos libros. Ahora lamento tremendamente no tener tanto tiempo para leer tantos libros. Y eso, y eso, que sigo leyendo muchísimo. Solamente que ahora leo más psicología y menos literatura.

Antes estudiaba muchísimo. Ahora tengo por fin las tardes de fin de semana para compartir en paz con mi familia y mis amigos.

Antes farreaba muchísimo. Ahora suelo estar cansada... o me aburro. Supongo que es la edad, prefiero pizza y peli antes que una larga noche de reviente.

Por suerte, sigo siendo en el fondo la misma; todos esos son cambios coyunturales, no estructurales. Creo que haber leído en la Semana Santa "La insoportable levedad del ser" me llevó a cuestionarme varias cosas...


P.D. Nada Que Ver Del Día: La Semana Santa hubiera pegado más si no llovía tanto.

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